Internacional

Iván Duque no dio una respuesta a las reivindicaciones sociales tras las protestas en Colombia

El mandatario derechista expresó que "somos un gobierno que escucha", sin entregar propuestas para asumir las demandas ciudadanas.

El mandatario de Colombia, Iván Duque, evitó ofrecer respuestas al malestar social que se observó en las masivas protestas en las ciudades del país. En medio de los cacerolazos que se escuchaban en las calles, el gobernante apareció ante los medios para referirse a la huelga que congregó a sindicatos, estudiantes, indígenas y opositores.

El presidente aseguró al menos tres veces que "somos un gobierno que escucha", durante su discurso de menos de cuatro minutos. En el pronunciamiento no hizo ninguna referencia a las reivindicaciones de diversos sectores. Su estilo cambió desde valorar "el espíritu de los marchantes colombianos", para luego criticar el vandalismo.

Tras presidir un consejo extraordinario de gabinete se centró en el orden público. "Los hechos sucedidos con posterioridad a la marcha son vandalismo puro y no obedecen a una expresión de la voluntad popular, ni serán legitimados por el derecho a la protesta", dijo Duque sobre los hechos aislados en ciudades como Bogotá y Cali.

La movilización fue convocada originalmente por las organizaciones obreras que rechazan las reformas laboral y de pensiones del La Casa de Nariño. Los masivos cacerolazos nocturnos volvieron a dar cuenta del malestar popular contra el Ejecutivo, al que responsabilizan del incremento de la desigualdad y los asesinatos de líderes sociales.

"Entendemos que la protesta pacífica es legítima en una democracia. Y que a lo largo de la historia han surgido frustraciones que debemos resolver y que hemos venido atendiendo", comentó Duque. Varios líderes opositores criticaron al mandatario, por considerar insatisfactoria su alocución televisiva.

"Duque no dice que descalifica completamente la protesta, pero tampoco establece mecanismos de conversación claros con las organizaciones sociales y políticas. De forma muy desarticulada, estaban tratando de decir algo que no comprometiera al gobierno con ninguna decisión específica", explicó la analista Sandra Borda a El País.