Internacional

Irán recibe apoyo de China y Rusia tras las acusaciones de EEUU por incidente en el golfo de Omán

Teherán llamó a no sacar "conclusiones precipitadas" por lo ocurrido en el estrecho de Ormuz.

Mientras la Casa Blanca y el secretario de estado norteamericano Mike Pompeo responsabilizaban a la República Islámica de Irán del ataque a dos buques petroleros en las cercanías del estrecho de Ormuz en el golfo de Omán, el mandatario iraní Hasan Rohaní recibía el respaldo de los gobernantes ruso Vladimir Putin y chino Xi Jinping. En una cumbre regional desarrollada en Kishkek (Kirguistán), Teherán critica a Washington de "representar una grave amenaza para la estabilidad en la región y en el mundo".

Moscú -a través de su ministerio de relaciones exteriores- emitió un comunicado en el que condena el ataque a los barcos Kokuka Courageous y Front Altair, pero solicita no sacar "conclusiones precipitadas" y califica de "inaceptable" el que se acuse a alguien sin que exista "la conclusión de una investigación internacional". El republicano Donald Trum eligió a su cadena favorita Fox para asegurar que el ataque "lo ha hecho Irán", mientras el departamento de defensa difundía un supuesto video del hecho.

Los militares aseguran que se observa a miembros de la Guardia Revolucionaria iraní retirando una mina adherida al casco de uno de los buques afectados y que no explotó. Las imágenes sirvieron para reforzar las convicciones de los convencidos, pero no ayuda que el propietario del buque Kokuka Courageous anunciara que su tripulación vio algo "que volaba hacia el barco" antes de la primera explosión. Irán informó que "rescatamos a las tripulaciones de los petroleros atacados en el menor tiempo posible".

Informa El País que los portavoces de Arabia Saudíta y Emiratos Árabes Unidos vincularon los incidentes navales con los ataques con drones y misiles que los rebeldes Huthi de Yemen están lanzado estos días contra infraestructuras civiles saudíes. Expertos de Naciones Unidas concluyó recientemente que ese grupo recibe drones y misiles de Teherán, pero que no siguen sus órdenes. Los iraníes amenazan periódicamente con cerrar Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo que se consume en el mundo.