Una huelga general en contra de Mauricio Macri paraliza a Argentina
En la mayor paralización de su ciclo no circularon buses, trenes, aviones, barcos y tampoco funcionó el metro.
Las calles trasandinas casi como las de un pueblo fantasma. La quinta huelga general -y la mayor- en contra de Mauricio Macri paraliza a Argentina. Durante la jornada no circularon buses, trenes, aviones, barcos y en Buenos Aires no funcionó el metro. Además los colegios, el comercio y los bancos no abrieron, mientras que los hospitales atendieron solamente las urgencias. El día tuvo una gran demostración de fuerza del sindicalismo y los movimientos sociales, todos unidos en contra de la política económica de Cambiemos.
La crisis económica y social que vive el país afecta la imagen de Macri e incluso en partidos de la alianza oficialista se escuchan voces que piden revisar si el mandatario debe continuar como candidato para las elecciones en octubre. La gran inflación, los tarifazos, la devaluación del peso ante el dólar y un grave aumento de la pobreza, no dan respiro a la ciudadanía. "Estamos hartos de los paros (…) Es una situación en contra de la libertad y el trabajo", quiso contratacar la ministra de seguridad Patricia Bullrich.
Macri omitió la huelga y al participar en un acto del ejército no la mencionó. En paralelo las grandes ciudades del estaban desiertas. "Es el paro más fuerte y de mayor contundencia en la era de Macri, gracias a que lo convocamos todas las centrales de trabajadores y lo apoyaron todas las organizaciones empresariales, pymes, más todos los movimientos sociales", dijo Hugo Yaski, secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), que no pertenece a la Confederación General del Trabajo (CGT).
Informa El País que con particular unidad y la huelga como prueba, el sindicalismo trasandino ingresó a la campaña electoral. El macrismo había logrado controlar a la CGT con acuerdos acordes con la inflación, pero el deterioro de la economía le quitó poder en las negociaciones. La presión de los gremios más duros inclinó la balanza hacia las manifestaciones. En ese escenario los sondeos dan a la fórmula Alberto Fernández y Cristina Fernández un triunfo en la primera vuelta, pero que requiere un balotaje.