Internacional

El fiscal especial asegura que no podía acusar a Trump por limitaciones jurídicas

El exdirector del FBI, Robert Mueller, explicó que la vía para procesar a un presidente en funciones pasa por el congreso.

Una ventana abierta que complica a la Casa Blanca. El fiscal especial de la llamada trama rusa, Robert Mueller, no exoneró a Donald Trump del delito de obstrucción a la justicia y dijo que "no era una opción" acusar al republicano, ante la doctrina jurídica estadounidense que no permite imputar a un mandatario en el cargo. Mueller incluso explicó que una vía para procesar a un presidente pasa por el Congreso.

El tema se refiere a la injerencia del gobierno ruso en las elecciones presidenciales de 2016 y los vínculos entre el entorno de Trump con Moscú para perjudicar a la demócrata Hillary Clinton. Mueller de 74 años asumió el caso en mayo de 2017, por decisión del entonces fiscal general adjunto Rod Rosenstein, para blindar la investigación luego de que Trump despidiera al jefe del FBI, James Comey.

El informe confirmó una operación de interferencia por parte de Rusia, como resaltó Mueller. La investigación no halló pruebas suficientes de conspiración con Moscú, pero sobre una presunta obstrucción fue más ambigua: no hubo acusación, pero tampoco exculpó al gobernante. El fiscal especial sí describió episodios que involucraban al mandatario y dejó la decisión en el Departamento de Justicia.

"Si hubiésemos tenido confianza en que el presidente claramente no cometió delito, lo habríamos dicho. Sin embargo, no determinamos si el presidente lo cometió", manifestó Mueller ante los medios sin aceptar preguntas, agregando que "un presidente no puede ser imputado de un delito federal mientras está en el cargo. Es inconstitucional. Incluso si los delitos están ocultos ante la opinión pública está prohibido".

El exdirector del FBI explicó que "acusar al presidente de un delito no era, por tanto, una opción que pudiésemos considerar", para enfatizar que puede ser por un proceso de destitución (impeachment): "La constitución requiere un proceso distinto del sistema de justicia penal para acusar a un presidente en activo de una mala acción". En 1998 en el caso de Bill Clinton, el fiscal Kenneth Starr presentó cargos contra el demócrata.

Informa El País que los dichos de Mueller contradicen lo expuesto por el fiscal especial de Estados Unidos, William Barr, quien sostuvo que la doctrina sobre la inimputabilidad de un presidente no había influido en la decisión del fiscal especial de no acusar a Trump. La comparecencia encendió el debate en los demócratas sobre un impeachment, con el apoyo de los precandidatos Kamala Harris, Elizabeth Warren o Cory Booker.