«Parecía una esfera envolviendo un cubo»: Militares de EE.UU. revelan extraños objetos voladores
Cinco pilotos de la Armada conversaron con el prestigioso periódico New York Times sobre los avistamientos.


En un reportaje publicado este domingo el periódico New York Times entrevistó a cinco pilotos de la Armada estadounidense que revelaron los más impactantes objetos voladores no identificados que han encontrado en los cielos norteamericanos. Éstos supuestamente pueden moverse contra el viento a nueve kilómetros de altura o 30 mil pies, superar la velocidad del sonido, y no desprenderían gases de escape.
El Teniente Ryan Graves es un piloto de cazas F/A-18 Super Hornet con más de una década de experiencia, y que entregó su testimonio al Pentágono y el Congreso: "Estas cosas podían estar allá afuera todo el día. Mantener una aeronave en el aire significa un enorme gasto energético. Con las velocidades que observamos, estar doce horas volando son once horas más de lo que esperábamos".
Desde el Departamento de Defensa fueron enfáticos en señalar que usualmente se pueden encontrar explicaciones para estos incidentes, mientras que los científicos aseguraron que causas extraterrestres "son tan improbables que compiten con un montón de otras explicaciones muy improbables pero más mundanas", como por ejemplo errores en los sistemas de interfaz gráfica, efectos atmosféricos, reflejos de luz, o una 'sobredosis' neuronal ante la gran cantidad de estímulos en el marco de viajes a la velocidad del sonido.
Graves señaló que "la gente ha visto cosas extrañas en los vuelos militares por décadas", asegurando que aún no encuentra explicación a lo que atestiguó ya que observó objetos que lo seguían a 30 mil pies, a 20 mil pies, en picada, incluso a nivel del mar, acelerando a velocidades supersónicas o desacelerando.
En algún momento los pilotos especularon que los objetos voladores podrían haber sido un experimento secreto con drones militares extremadamente avanzados, y les llamaba la atención que a veces podían detectarlos con el radar y las cámaras en sus cascos, pero no los podían ver.
El militar relata que a fines de 2014 un compañero de escuadra le contó que salieron a volar dos pilotos sobre el Atlántico y en algún momento "casi choqué con una de esas cosas" porque voló entre ellos, donde pudieron verlo de cerca: "Parecía una esfera envolviendo un cubo".
Lo que extraña a los pilotos de la Armada es que "tenemos helicópteros que pueden flotar y aeronaves que pueden subir a los 30 mil pies y bajar a la superficie", pero "combinados todos en un vehículo sin un motor visible ni gases de escape" capaces de realizar maniobras imposibles para un piloto humano como velocidades supersónicas, detenciones en seco, y giros inmediatos: "La velocidad no te mata. Detenerte sí, o acelerar", señala Graves.




