El periodista estrella de Alemania que provoca la crisis del semanario Der Spiegel
Claas Relotius debió reconocer que inventó reportajes, mientras el prestigioso medio abre una investigación.


Un trabajador externo del semanario alemán Der Spiegel pasó de escribir el reportaje ideal a descubrir un escándalo. El periodista Juan Moreno fue contactado por la prestigiosa publicación para compartir un texto con el renombrado y premiado reportero Claas Relotius, pero la historia terminó con una crisis para el medio.
Moreno es colaborador (freelance) del semanario y fue contactado para contar desde México lo que sucedía con la caravana migrante de latinoamericanos que buscaba ingresar a Estados Unidos. El reportaje lo compartiría con Relotius, quien viajaría a contar las actividades una milicia civil dispuesta a atacar a los migrantes.
Al recibir el texto de su compañero, Juan Moreno detectó varias imprecisiones. Desde ese momento comenzó una travesía de cinco semanas, en las que debió investigar el trabajo del reportero estrella y logró descubrir que mentía en sus escritos. "Me vi en la calle porque mi nombre aparecía en un artículo lleno de errores", explica a El País.
"Fueron cinco semanas horribles. Yo sabía que algo no estaba bien, pero no me creían. La frustración era total", agrega Moreno, quien incluso debió viajar por su cuenta a Estados Unidos para comprobar que Relotius había inventado entrevistas y hechos. En el semanario Der Spiegel nadie le creía y sospechaban que era envidia profesional.


Desde los encargados de sección, pasando por el equipo de verificación de datos y editores, desconfiaban de la denuncia. El periodista estrella acumulaba premios en su país y a la excelencia por parte de CNN, así como mentiras. Las máximas autoridades del semanario y expertos informáticos comprobaron que fabricaba las historias.
Juan Moreno los convenció de que accedieran a la intranet que usaba el periodista, comprobando que Relotius había manipulado el correo y nunca había estado con la milicia de Arizona. La madrugada anterior, una de sus jefas se había enfrentado a él tras descubrir otra fabricación informativa que hizo en Facebook.
Claas Relotius finalmente confesó que lo hacía por "miedo al fracaso". El semanario publicó una portada con la oración "Cuenta lo que es" del fundador Rudolf Augstein, dedicando 23 páginas a exponer lo sucedido. Los reportajes del cuestionado periodista en la web ahora incluyen la advertencia de que pueden ser falsos.
El prestigioso medio alemán debió convocar a una comisión de expertos que investigará todos los textos escritos por Relotius, además de revisar los procedimientos editoriales de Der Speigel, lo que anticipa una fuerte reformulación. Los abogados del exreportero estrella explicaron que admitió que "presentó hechos falsos y erróneos".






