Condenado a muerte cuya ejecución se suspendió dos veces se suicidó en su celda
Scott Raymond Dozier esperaba desde 2007 que el Estado lo matara. Había insistido a las autoridades apurar el procedimiento.
Un hombre condenado a muerte por dos asesinatos cometidos en 2002, ocurridos en Las Vegas, se suicidó en su celda de la cárcel donde esperaba ser ejecutado desde 2007.
Scott Raymond Dozier, de 48 años, se colgó en el calabozo que ocupaba en el corredor de la muerte, de acuerdo con medios locales.
Dozier había expresado su deseo de morir y había insistido en que se ejecutara la condena en su contra.
Sin embargo, el estado de Nevada no pudo matarlo en dos ocasiones. Las farmacéuticas se negaron a vender sus productos para que fueran usados en la preparación de la inyección que sería usada en la ejecución.
Las autoridades carcelarias de Nevada reconocieron que, en los meses recientes, el interno había tratado de suicidarse en varias oportunidades. En una ocasión había intentado ingresar dosis de una droga mortal en un papel, a través del correo de la cárcel.