La sombra de la corrupción golpea a Jair Bolsonaro y su familia
En Brasil se vive un creciente malestar por las transacciones sospechosas de un exasesor del ultraderechista.


El Tribunal Superior Electoral de Brasil refrendó al presidente electo, Jair Bolsonaro, lo que marca la cuenta atrás para su investidura el 1 de enero de 2019. El ultraderechista es venerado por la mitad del país, mientras la otra mitad y el mundo se preguntan si está realmente capacitado para asumir a una de las potencias emergentes.
Antes de tomar el poder, Bolsonaro dejan dudas en el camino, ya sea por la guerra interna en su Partido Social Liberal (PSL), por el perfil de sus ministros o por las sospechas de corrupción que rondan a su familia. El militar de reserva empieza a sentir lo que le espera y sus adversarios ven disminuir su euforia ante el baño de realidad.
Primero aparecieron las discusiones entre los integrantes de su partido por WhatsApp, y luego la revelación de que por la cuenta bancaria del asesor de su hijo, el senador electo Flavio Bolsonaro, pasaron algo más de 300.000 dólares (1,2 millones de reales), que son dineros incompatibles con sus ingresos.
La información figuraba en un informe del Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF), y el dinero llegó incluso a las cuentas de la futura primera dama, Michelle Bolsonaro. El presidente electo asegura que fue acreedor de préstamos al exasesor, Fabrício Queiroz, y su hijo Flavio escribió en Twitter que tenía la conciencia tranquila.






