Theresa May decidió postergar la votación del Brexit en el parlamento británico
La primera ministra retiró la orden del día sobre el acuerdo alcanzado por la Unión Europea.


No desea un segundo referendo sobre el Brexit, pero tampoco que el parlamento vote el acuerdo de salida que acordó con la Unión Europea (UE). La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, decidió postergar la votación y reconoce que de seguir adelante "hubiera sido rechazado por un margen significativo". La líder del Partido Conservador y Unionista elige salvar su futuro político y no entregar una fecha definitiva.
May se comprometió a hablar con los líderes europeos para renegociar el punto más conflictivo del pacto, el llamado backstop o salvaguarda irlandesa. La gobernante convocó a sus ministros más leales a una conferencia telefónica y les comunicó que daba su brazo a torcer. El acuerdo del Brexit negociado con la UE debía ser votado en la Cámara de los Comunes y los cálculos marcaban una derrota estrepitosa del oficialismo.
El Partido Laborista, los norirlandeses del Partido Democrático Unionista, los nacionalistas escoceses, los liberales demócratas y hasta 80 diputados conservadores votarían en contra del Brexit que impulsa May. Ante el parlamento anunció que el gobierno retiraba su moción y sin fecha alternativa. Muchos desconfían de que Reino Unido se mantenga en la unión aduanera cuando concluya el ciclo de transición en 2020.


El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció la convocatoria de una cumbre -para este jueves- en paralelo al Consejo Europeo. "No renegociaremos el acuerdo, ni siquiera la salvaguarda (para Irlanda), pero estamos listos para discutir cómo facilitar al Reino Unido su ratificación", escribió Tusk en Twitter. La tesis de Bruselas sigue siendo que los términos están cerrados, pero hay países dispuestos a escucharlos.
Informa El País que May enfrenta la hostilidad de un parlamento casi decidido a ver rodar su cabeza, por eso le preguntó a los diputados que "si somos capaces de dar un paso atrás, esta cámara se enfrenta a una cuestión fundamental: ¿Queremos dar a la ciudadanía británica el Brexit que votaron?". "Nooo!", gritaban muchos parlamentarios, sobre todo los nacionalistas escoceses.
La primera ministra agregó que "no habrá un Brexit que dure y tenga éxito si ambas partes de este debate no ofrecen algún compromiso". El líder de la oposición, Jeremy Corbyn respondió que "su acuerdo es malo para la economía, malo para Reino Unido y malo para la democracia. Y si no es capaz de traer algo mejor, debería hacerse a un lado". La estrategia laborista parece ser que los conservadores derriben a May.






