Sobreviviente del Holocausto se demoró en llegar a sinagoga en Pittsburg y evitó la muerte
Judah Samet ha estado dos veces cerca de fallecer por ser judío.


Judah Samet, de 80 años, sobrevivió a los campos de concentración nazi en su Hungría natal y, el sábado pasado, otra vez esquivó la muerte al retrasarse cuatro minutos y no estar presente en la sinagoga, "El Árbol de la Vida", cuando un hombre disparó y mató a once judíos.
"Llegué 4 minutos tarde. En lugar de las 9:45, llegué allí a las 9:49 o a las 9:50", contó en entrevista con The Washington Post.
Estaba estacionándose en el lugar para discapacitados, cuando un hombre se acercó y le dijo que no entrara.
"Dijo que había un tiroteo dentro de la sinagoga", recordó Samet.
Desde esa posición, vio a un oficial agachado junto a su auto, por el lado del pasajero, levantando la cabeza para disparar.
"Quería ver a quién disparaba", relató el sobreviviente. El pistolero salió del edificio, recuerda Samet, y "mantuvo un intercambio de balas con la policía, luego regresó y terminó el trabajo en mi sinagoga".
El hombre oyó tres disparos y escapó. Puso Fox News y llamó al número que aparecía en la pantalla para entregar una descripción del agresor. Más tarde usaron su información del sospechoso en la televisión: alto, con pelo corto y vestido con jeans azules.
Judah Samet tenía seis años cuando su familia fue puesta en un tren con dirección a Auschwitz. Pero la ruta fue bloqueada por combatientes de la resistencia eslovaca, que hicieron explotar los ferrocarriles en lo que entonces era Checoslovaquia. "Hungría no nos quería, así que nos llevaron a Austria", dijo.
Su familia estaba estacionada en un "enorme almacén de madera propiedad de un importante nazi austriaco", donde sus padres trabajaban de 12 a 14 horas al día, antes de que fueran redirigidos a Bergen-Belsen. Fueron retenidos allí durante más de 10 meses. Cumplió 7 años en el campamento.
"Básicamente soy una persona muy fuerte, y pasé por muchas cosas. Pero nada me derrotó", afirma.




