Italia: detienen a tres hombres por muerte de adolescente que fue abusada por diez horas
Los sospechosos son inmigrantes irregulares. El gobierno ultraderechista prometió mano dura.


Tres inmigrantes irregulares de Nigeria y Senegal fueron arrestados por la violación y asesinato de Desirée Mariottini, de 16 años, quien fue encontrada muerta en un edificio abandonado, en el barrio San Lorenzo, en Roma. Las autoridades creen que, al menos, seis personas participaron del crimen.
La policía informó que la menor fue violada por varios hombres desde la tarde del jueves 18 de octubre. La drogaron, la dejaron inconsciente y abusaron sexualmente de ella una docena de personas. Murió el día 19, luego de más de 10 horas de agresiones. Los primeros reportes apuntan que la mujer falleció asfixiada, cuando le tapaban la boca con una mano para que no gritara.
Las autoridades manejan tres hipótesis para explicar por qué la víctima fue hasta el edificio, tomado por vagabundos y adictos a la heroína. El único dato concreto es que seguía el programa Sert, el servicio ofrecido por el sistema nacional de salud para drogadictos.
De acuerdo con la BBC, que cita a un amigo de Desirée, esta había cambiado su teléfono por droga y había ido hasta el edificio con la intención de recuperarlo. Según el mismo medio, el abogado de la familia dijo que, el día antes de la desaparición, la víctima llamó a su abuela y le dijo a su abuela que se quedaría en Roma, en la casa de un amigo, porque había perdido el último bus de regreso.


El gobierno de derecha de Italia ha querido aprovechar el crimen para explotar su agenda antimigración. Matteo Salvini, ministro del Interior, fue dos veces a San Lorenzo. En la primera, un tumulto lo obligó a retirarse. “Es el primero que se atreve a venir”, afirmaban a gritos algunos vecinos. En la segunda ida, depositó una flor blanca a la entrada del lugar del crimen.
"Haré de todo para llegar al fondo y que paguen estos malditos gusanos por lo que hicieron", dijo al depositar la flor, entre los gritos de adherentes y detractores.
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, dijo que no se puede tolerar "que se creen espacios sin ley en el espacio urbano".




