Argentina subió tasa de interés al 60% para intentar el control de la devaluación
El gobierno de Macri colocó la tasa más alta del mundo, intentando frenar la caída de 15% del peso trasandino.
La crisis no baja en Argentina. La economía sigue en ciclo descendente y nadie sabe dónde terminará. Un día después de que el mandatario Mauricio Macri anunciara un acuerdo con el FMI para garantizar los fondos hasta diciembre de 2019, el peso argentino se desplomó 15%. Para comprar un dólar son necesarios 40,87 pesos argentinos, aunque llegó a cotizarse en 42 pesos trasandinos durante la jornada.
El Banco Central decidió actuar y subió 15 puntos la tasa de interés hasta el 60%, la más alta del mundo. El objetivo es que el peso argentino deje de depreciarse y evitar que se desboque la inflación. Hace solo 15 días la había elevado al 45%. La medida pone en evidencia la fragilidad del modelo.
El dinero para cumplir con la deuda externa saldrá del rescate por 50.000 millones de dólares acordado con el FMI en junio. El anuncio de ayer miércoles no impidió que el peso se depreciara un 7% y hoy jueves volvió a caer. Lo complejo es que deja en evdencia una desconfianza creciente entre los inversores sobre el rumbo de la economía.
"Estamos encaminados a lograr el equilibrio fiscal, que es el eje central para reducir nuestras vulnerabilidades. Claramente hay problemas, pero hay que ver la película y no la foto", dijo el jefe del gabinete de ministros, Marcos Peña. Argentina afectó al peso chileno, que vio cómo la moneda extranjera subía $12 y se instalaba en $675,38 para este 31 de agosto según el Banco Central.