Entra en vigor la reconversión del bolívar en Venezuela que le quita cinco ceros
Los ciudadanos manifiestan su incertidumbre ante la aplicación de la medida económica.


El oeste de Caracas amaneció este domingo con un aire fantasmal. La inminente entrada en vigor del bolívar soberano, medida estrella del ambicioso plan económico del Gobierno, provocó que más comercios de lo normal estuvieran cerrados.
Al bolívar, por orden del Gobierno, se le quitarán cinco ceros. Una medida que crea incertidumbre. La reducción del valor de la divisa en una situación de hiperinflación ha disparado el temor de la gente.


Además de la reconversión monetaria, Maduro hizo otros anuncios, como el aumento del salario mínimo de los trabajadores en 34 veces, lo que lo deja en 180 millones de bolívares, equivalentes a unos 30 dólares mensuales.
El salario mínimo equivaldrá a 1.800 bolívares soberanos, o medio petro, la criptomoneda que creó el régimen que tendrá un valor de 3.600 bolívares soberanos y estará anclado al precio de un barril de petróleo en el mercado internacional, que en estos momentos se cifra en 60 dólares.
En el otro extremo de la ciudad, hay conductores que hacen cola para llenar los depósitos de sus vehículos. Algunas gasolineras se han quedado sin combustible. En los días anteriores, muchas personas se angustiaron al conocer que solo podrán acceder a gasolina a precios regulados aquellos que posean el carnet de la Patria, una medida anunciada por el Gobierno para supuestamente impedir el contrabando de gasolina. O, como dicen los críticos, para obligar a la población a estar alineado con el régimen.


No es la primera vez que los venezolanos se enfrentan a una conversión monetaria. En 2008 se quitaron tres ceros al bolívar. Sin embargo, el escenario parece otro. Esta vez los venezolanos solo tuvieron un mes para adecuarse al nuevo valor y siete días para que los antiguos billetes de baja denominación se consideraran ilegales. Existe la creencia general de que esto acabará por aumentar el valor de bienes y servicios, lo que trae de cabeza a los ciudadanos.
"Con la reconversión vamos rumbo al caos monetario, hacia el colapso del sistema de medios de pago y a la bancarrota de toda la economía", se aseguraba en un artículo del periódico El Nacional.
Eduardo Rodríguez, un taxista de 30 años, dice que no hay certezas sobre el futuro del país. "Nadie sabe qué pasará. Todos estamos nerviosos, pero tampoco podemos hacer mucho", explica. Muchos coinciden en que lo mejor es esperar hasta el martes, el día después de la aplicación de la reconversión monetaria, para conocer los resultados de esta medida económica.






