Turistas pagaron 75 mil pesos a un mendigo en España para que se tatúe sus nombres en la frente
Los sujetos celebraban una despedida de soltero. El hombre en situación de calle, un polaco de 34 años, fue atracado y golpeado días después mientras dormía en la playa.
Un nuevo caso de aporofobia (odio a la pobreza) ha desatado la indignación en Benidorm, España. Allí, un grupo de turistas británicos que celebraba una despedida de soltero ha utilizado a un joven polaco sin hogar como blanco de sus mofas y le han pagado 100 euros por tatuarse el nombre del novio en la frente.
La historia ha sido denunciada públicamente por la Asociación de Comerciantes Británicos de Benidorm y de ella se ha hecho eco el tabloide británico The Sun. La presidenta de este colectivo, Karen Maling, inició una colecta a través de su perfil de Facebook para tratar de borrar el tatuaje de la frente del indigente, Tomek, de 34 años y origen polaco.
La comisaría local de la Policía Nacional abrió una investigación para llevar a los responsables ante la Justicia. Lo mismo ha hecho la Policía Local, según el concejal de Seguridad de Benidorm, Lorenzo Martínez, que ha calificado los hechos de “indignantes”.
Aunque se ha conocido ahora por la iniciativa de Maling, todo ocurrió el pasado mes de mayo, cuando Tomek se encontró con un grupo de ingleses que celebraban una despedida de soltero en la ciudad turística y lograron convencerle para acudir a un establecimiento especializado y tatuarse en la frente el nombre del novio junto a su dirección: Jamie Blake, North Shields, N28.
Tomek recibió a cambio 90 libras, unos 75 mil pesos. Aunque el tatuaje no pudo ser completado debido al “fuerte dolor que le estaba causando” el trabajo del tatuador, cuyo comportamiento también ha criticado la presidenta de la asociación británica. “No entendemos cómo ha podido hacer algo así” explica Maling, cuyo marido también ejerce esta profesión, pues “da muy mala imagen” del colectivo.
El propio Tomek contó a la mujer que se había gastado casi todo el dinero en comida y alcohol, aunque los últimos 17 euros que le quedaban se los habían robado mientras dormía en una playa de la ciudad. Los servicios sociales del Ayuntamiento de Benidorm han confirmado que el chico tiene problemas de alcoholismo.
Maling ha recaudado ya cerca de 200 euros para borrar el tatuaje de su frente. Calcula que el coste definitivo puede rondar los 300 en función “de las sesiones necesarias y del dolor que le cause”. Pero desde hace dos semanas nadie le ha visto. “No sabemos dónde está”, indica la ciudadana británica, que le ha buscado sin éxito por los lugares donde suele pernoctar.
La aporofobia, reconocida como palabra del año de 2017, fue el término que acuñó la filósofa española Adela Cortina en 2015 para describir el odio a la pobreza y a la exclusión social. La intelectual lo explica así en su obra Aporofobia, el rechazo al pobre: "No repugnan los orientales capaces de comprar equipos de fútbol o de traer lo que en algún tiempo se llamaban 'petrodólares', ni los futbolistas de cualquier etnia o raza, que cobran cantidades millonarias pero son decisivos a la hora de ganar competiciones. Por el contrario, las puertas se cierran ante los refugiados políticos, ante los inmigrantes pobres, que no tienen que perder más que sus cadenas. (…) Las puertas de la conciencia se cierran ante los mendigos sin hogar, condenados mundialmente a la invisibilidad".