España rechaza recibir a Puigdemont por el delito de malversación de caudales públicos
La justicia alemana negó la extradición del expresdiente catalán por el delito de rebelión.
El Tribunal Supremo de España rechazó la entrega del ex presidente del Gobierno catalán Carles Puigdemont en las condiciones acordadas por la Justicia alemana: para ser juzgado sólo por un delito de malversación de caudales públicos y no de rebelión.
Pablo Llarena, el juez que investigó el referéndum independentista celebrado en octubre en Cataluña, retiró así la euroorden de detención que en su momento cursó contra Puigdemont y que supuso su arresto en el norte de Alemania a final de marzo.
El magistrado destaca "la falta de compromiso" del Tribunal Regional Superior de Schleswig-Holstein "con unos hechos que pudieran haber quebrantado el orden constitucional español".
"Al actuar de ese modo, el tribunal de ejecución alemán ha adelantado un enjuiciamiento que no es coherente con la cristalización progresiva de la imputación, y lo hace desde un posicionamiento desacertado", dijo el juez español en su auto.
Llarena considera que el tribunal alemán debería haberse limitado a comprobar si los hechos descritos por la Justicia española están contemplados en la legislación penal de Alemania y si justificarían por ello que, de haber ocurrido los hechos en ese país, se impulsara una investigación penal semejante a la abierta en España.
Tras pasar 12 días en prisión, la Justicia alemana resolvió dejar al político soberanista en libertad bajo fianza a la espera de que se tomase una decisión sobre su posible entrega a España. El 12 de julio, el tribunal de Schleswig-Holstein aprobó la entrega del ex jefe del Gobierno catalán a España por un delito de malversación de fondos públicos, pero rechazó extraditarlo por rebelión, cargo más grave y penado con hasta 30 años de cárcel.