Temer amenaza con usar al ejército para terminar con la huelga de camioneros
Los principales sindicatos brasileños criticaron la decisión del gobierno.


El gremio de camioneros de Brasil cumplió cinco días de una huelga que se está convirtiendo en una crisis nacional. Por todo el país hay hospitales desabastecidos, los supermercados se van quedando vacíos y cada vez más aeropuertos cancelan vuelos nacionales e internacionales. Los conductores protestan por el alto precio del combustible, algo que el gobierno de Michel Temer no logra resolver.
Casi la mitad del millón de conductores que conforman el gremio llevan cinco días sin trabajar, lo que deja a Brasil, el país quinto más grande en extensión geográfica del planeta y dependiente en sus carreteras, como un rehén. Se formaron colas en casi todo el país alrededor de las gasolineras y hospitales de varios estados alertaron que se les acaban las medicinas y los supermercados se quedan vacíos.
La ciudad de Sao Paulo, la más rica del país y donde viven 12 millones de personas, decretó que la ciudad estaba en estado de emergencia, lo que le capacita para requisar bienes privados como el combustible. Temer no tiene ninguna solución que abra el paso en ninguno de los 534 bloqueos que hay por las autopistas, y en la desesperación amenazó con usar al ejército para desbloquear las carreteras.
Los principales sindicatos criticaron la advertencia. "La propuesta del gobierno, de convocar a las fuerzas armadas como instrumento de represión, es querer apagar el fuego con gasolina, o sea, sólo empeorará el conflicto y dificulta una solución", afirmaron en un comunicado conjunto, la Central Única de los Trabajadores (CUT), Força Sindical, la Unión General de Trabajadores (UGT), la Confederación de Trabajadores Brasileños (CTB), Nova Central y la Central de los Sindicatos de Brasil (CSB).






