Ambas Coreas buscarán «un fin permanente» a la guerra tras encuentro histórico
Kim Jong-un se reunió con su par Moon Jae-in y se convirtió en el primer gobernante del norte en cruzar al sur.


Corea del Sur y del Norte se comprometieron a trabajar en la "completa desnuclearización" de la península, luego del encuentro histórico que sostuvieron Moon Jae-in y Kim Jong-un en la Casa de la Paz en Panmunjom, en la Zona Desmilitarizada que separa a ambos países.
En un comunicado de prensa, los gobernantes también informaron que este año buscarán "un fin permanente" a la Guerra de las Coreas, que terminó en 1953.
El diario El País describió así el encuentro histórico entre el Norte y el Sur de la península de Corea: “Las puertas del pabellón Panmunjak se habían abierto a las 9:28 horas del viernes coreano (22.28 hora chilena, del día jueves) para abrir paso al líder norcoreano, vestido con un traje de raya diplomática. Con semblante serio, y acompañado de una abundante comitiva de funcionarios y guardaespaldas, descendió los escalones que le llevaban a la línea de demarcación militar, el escalón de cemento que separa las dos Coreas en el Área de Seguridad Conjunta. Allí, entre las casetas azules reservadas para las conversaciones militares, y al otro lado de la frontera, le esperaba Moon. Inmediatamente, los semblantes tensos se trocaron en sonrisas”.
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— EL PAÍS (@el_pais) 27 de abril de 2018
Al cruzar la frontera, Kim Jong-un se convirtió en el primer líder de Corea del Norte en pisar territorio de su vecino austral. En un gesto que no estaba contemplado, Jong-un invitó a Jae-in a cruzar hacia el norte. "Los dos, tomados de la mano espontáneamente, saltaron a suelo del Norte para estrecharse allí también la mano, entre suspiros ahogados de asombro -y fuertes aplausos- de los presentes", detalló el medio español.
"Estaba contento de que nos reuniéramos en este lugar histórico y es realmente conmovedor que haya recorrido todo este camino hasta la línea de demarcación para recibirme en persona", dijo Kim Jong-un.
"Ha tomado una gran decisión al venir aquí", agregó Moon Jae-in.
La conversación entre ambos líder se desarrolló en la Casa de la Paz, construida en el lado surcoreano para acoger reuniones de familias separadas. Moon expresó su esperanza de visitar "pronto" Pyongyang, Kim la de mantener reuniones frecuentes.
"¿Por qué no acordamos una paz que suponga un regalo para el mundo?", afirmó el líder surcoreano. "En las últimas siete décadas no hemos podido hablar y podríamos estar hablando hoy todo el día", continuó Moon. Kim, por su parte, remarcó que esta cumbre se acordó y organizó en apenas cien días.
La sesión se interrumpió al mediodía para que ambas delegaciones almorzaran por separado. Kim Jong-un regresó al norte para comer, esta vez en coche, un Mercedes negro escoltado al trote por los guardaespaldas de elite del líder.
La cumbre, la tercera de la historia entre dos líderes coreanos y la primera en 11 años, servirá para preparar la reunión que tienen previsto celebrar en mayo o junio Kim Jong-un y el presidente estadounidense, Donald Trump. Aunque pocos analistas confían en que el líder norcoreano acceda a deshacerse por completo de un programa nuclear que considera garantía de supervivencia de su régimen y su país.




