El enojo en el fútbol argentino comienza a complicar a Mauricio Macri
Los errores arbitrales afectan al mandatario argentino y en los estadios las hinchadas lo insultan.
El fútbol lo llevó a la Casa Rosada y ahora puede comenzar a escribir otro ciclo. Los errores arbitrales en la Superliga 2017-18 del fútbol argentino llegan hasta el mandatario Mauricio Macri. La sospecha de que hay protección para el Club Atlético Boca Junior se instala en los estadios. Los Xeneizes son líderes, con el presidente del club Daniel Angelici como hombre fuerte del gobernante argentino y con Claudio Tapia -hincha del equipo auriazul- como titular de la Asociación del Fútbol Argentino.
En los estadios del Club Atlético San Lorenzo de Almagro y el Club Atlético River Plate el grito fue claro: "Mauricio Macri la puta que te parió". En el fútbol argentino no hay registro de algo similar. Todo comenzó en el recinto Pedro Hernán Bidegain de los Cuervos, cuando el juez Silvio Trucco en el juego San Lorenzo-Boca concedió dos expulsiones en contra del local, no le cobró un lanzamiento penal y concedió el gol boquense en posición de adelanto. Ahí se inició el "hit del verano futbolero".
Este domingo la rabia contra el presidente argentino -que vive protestas a diario en las calles por las reformas económicas- llegó a Núñez, un barrio acomodado de la ciudad de Buenos Aires. En el Estadio Antonio Vespucio Liberti y en el juego River-Godoy Cruz, el árbitro Jorge Baliño no vio un penal para los Millonarios, validó un gol en evidente posición off-side para los mendocinos y luego cobró una inexistente falta de tiro libre indirecto en el área del local. El ministrio del interior argentino, Rogelio Frigerio, salió del recinto antes de que terminara el partido y envuelto en su camiseta de River.
El técnico de River Plate, Marcelo Gallardo, anticipaba en enero su preocupación por el enorme poder de Boca en Argentina: "Sabemos con lo que tenemos que lidiar. No voy a decir que hay favoritismo o ayuda, pero las cosas están así, están ahí, en la mesa. Nosotros sabemos cómo tenemos que comportarnos. Tenemos que estar con la guardia alta siempre y protegernos entre nosotros". Lo sucedido el fin de semana no complicó a Mauricio Macri, que este lunes se reunió a almorzar con el técnico de Boca, Guillermo Barros Schelotto. Ya se verá si fue una buena idea.