Trump rediseña su estrategia de seguridad nacional con Rusia y China como rivales
El documento retoma el lenguaje de la Guerra Fría y desestima considerar el cambio climático como amenaza.
Donald Trump calificó a China y Rusia como dos poderes "revisionistas" que buscan erosionar la prosperidad de Estados Unidos y crear un mundo en las antípodas de los valores americanos.
Esa es la columna vertebral de la nueva estrategia de seguridad nacional presentada por el mandatario norteamericano, documento que también elimina el cambio climático como amenaza, recupera el lenguaje de la Guerra Fría y plasma su doctrina: América Primero.
La hoja de ruta en materia de seguridad se publicó a los 11 meses desde la llegada de Trump a la Casa Blanca y vuelve a poner la carrera entre superpotencias al primer plano.
"Después de haber sido desestimada como un fenómeno del siglo pasado, la competencia entre grandes poderes ha vuelto", anuncia el texto.
Para Trump, China y Rusia son rivales que "están decididas a hacer las economías menos libres y menos justas, a hacer crecer sus Ejércitos, controlar la información y reprimir sus sociedades para expandir su influencia".
La Casa Blanca subraya que la lucha por el predominio mundial es entre Estados Unidos y China, en un momento en que el gigante asiático toma las banderas del cambio climático y se posiciona como líder económico alternativo.