Peritaje de Gendarmería confirmó que al fiscal Nisman lo mataron a sangre fría
La investigación ratificó que efectivamente existió un plan para que parezca un suicidio.


El informe que elaboró Gendarmería Nacional en Argentina confirmó que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado a sangre fría.
El peritaje aumentó las sospechas que recaen sobre el técnico informático Diego Lagomarsino, cuyo expediente tiene contradicciones y hechos con escasa posibilidad de ser comprobados.
Al hablar de homicidio, el documento estableció que efectivamente existió un plan para que su muerte pareciera un suicidio y Lagomarsino aparece como colaborador o falicitador del asesinato.


El Gobierno dispuso de un operativo para vigilar al técnico informático con efectivos de fuerzas de seguridad que lo monitorean vestidos de civil en su domicilio, ubicado en la localidad bonaerense de Martínez.
El objetivo es seguir de cerca al sospechoso ante posibles movimientos que impliquen su fuga, indicó La Nación.
Diego Lagomarsino fue quien le entregó a Nisman la pistola Bersa 22, encontrada junto a su cuerpo, para que se pudiera defenderse si pasaba algo. Si bien no está imputado, tampoco puede salir del país.




