Agrupación alerta a los afroamericanos de los peligros de viajar a Misuri
La Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color recomendó viajar a ese estado con "extrema precaución" por su historial de racismo.


La Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP, en sus siglas inglesas) aconsejó a los ciudadanos estadounidenses afroamericanos de abstenerse de viajar al estado de Misuri o hacerlo como mucho cuidado.
Es la primera vez, desde su fundación en 1909, que la NAACP difunde un aviso de este tipo. En junio lo aprobó la rama local de la asociación en Misuri y la semana pasada se validó en la reunión nacional de la organización.
“Se recomienda a los individuos que viajen al Estado con extrema precaución. La raza, el género y los delitos basados en el color tienen una larga historia en Misuri”, dice el aviso. “Misuri fomenta las disparidades raciales y étnicas en educación, salud, economía, distribución de poder y justicia criminal”, añade.
Misuri, como muchas otras zonas del país, acarrea un pasado y un presente problemáticos en la discriminación a la población negra. La NAACP justifica su decisión en varios incidentes en el Estado en los últimos años y en la reciente aprobación de una ley que dificulta denunciar casos de discriminación por clase, raza o género.
La advertencia de viaje expira el 28 de agosto, cuando entra en vigor la ley, conocida como SB 43, en lo que se interpreta como un gesto hacia el gobernador, el republicano Eric Greitens, mientras revisa la norma. Uno de sus impulsores es un senador republicano dueño de una empresa denunciada por discriminación racial.
Los defensores esgrimen que la ley busca la equiparación con otros Estados, reducir litigios y mejorar el clima empresarial. Los críticos alegan que la norma enterraría las protecciones de derechos civiles levantadas en las últimas décadas por motivos de etnia, sexo, origen, religión, edad o discapacidad. Según la NAACP, “previene a los individuos de protegerse de discriminación, acoso y represalia”.
Musuri es un ejemplo de las tensiones racionales que subsisten en Estados Unidos. Fue en Ferguson, un suburbio de San Luis, donde, en agosto de 2014, estalló de nuevo el debate sobre el trato de la policía con los afroamericanos. La muerte, en circunstancias confusas, de Michael Brown, un joven negro desarmado, a manos de un agente blanco propició un debate nacional y el sentimiento de alienación e injusticia de muchos afroamericanos.
La muerte de Brown destapó un patrón de racismo institucional en Ferguson y en otras partes del Estado. Un informe realizado en 2016 por el fiscal general de Misuri reveló que los conductores negros eran parados por la policía un 75% de veces más que los blancos.




