Hijo mayor de Donald Trump se reunió con una abogada rusa durante la campaña presidencial
Natalia Veselnitskaya es acusada de tener vínculos con el Kremlin. Según The New York Times, en el encuentro ofreció información contra Hillary Clinton.


El hijo mayor de Donald Trump, Donald Trump Jr. y su yerno y asesor, Jared Kushner, se reunieron el 9 de junio de 2016 con una abogada rusa que les prometió facilitar información contra la candidata demócrata Hillary Clinton, de acuerdo con información publicada por The New York Times.
El hijo mayor del Presidente de Estados Unidos reconoció al diario la existencia de la reunión. A través de un comunicado de prensa, dijo que el tema a discutir fue principalmente un programa de adopción, pero no aclaró si la campaña fue tema o no.
La admisión de Trump Jr. al diario The New York Times de que a solo cinco meses de las elecciones quiso obtener información dañina contra Clinton por una vía rusa, aviva con inesperada fuerza la sospecha de una posible coordinación entre el equipo electoral del candidato republicano y el Kremlin.
No está claro si la información prometida por la abogada Natalia Veselnitskaya llegó finalmente a la campaña de Trump.
La abogada rusa ha sido relacionada con el Kremlin, pero nadie lo ha podido demostrar. En Nueva York es conocida como una lobista que desde hace años pelea contra leyes que sancionan a sus compatriotas sospechosos de violar derechos humanos. En el pasado, las agencias de inteligencia estadounidenses investigaron sus actividades.
El hijo de Trump dijo haberla conocido tras la celebración en 2013 de un concurso de Miss Universo que organizó su padre en Moscú. En la reunión, Veselnitskaya, según esta versión, les prometió “información de que personas conectadas con Rusia estaban financiando al Comité Nacional Demócrata y apoyando a Hillary Clinton. “Sus declaraciones eran vagas, ambiguas y no tenían sentido. No ofreció ningún detalle o información. Rápidamente quedó claro que carecía de datos de interés”, señala Donald Trump Jr. en un comunicado.
Pese a esta falta de concreción, la conversación prosiguió y la abogada, siempre según esta versión, giró su interés hacia los rusos sancionados por Washington. “Me quedó claro entonces que esa era su verdadera agenda y que la oferta de información potencialmente útil no era más que un pretexto para la reunión”, afirma el vástago del presidente.




