El reino del Chapo Guzmán se redujo a 23 horas de encierro en una celda
El exlíder del cartel de Sinaloa tiene una hora para ver televisión, donde ya ha visto varias el mismo programa sobre un rinoceronte.


Luego de ser extraditado a Estados Unidos, Joaquín “El Chapo” Guzmán pasa sus días quejándose por las condiciones de su encierro en 10th South, el ala más segura del Centro Correccional Metropolitano, la cárcel federal en Manhattan, Nueva York.
De acuerdo con The New York Times, las luces de la media docena de celdas del recinto penitenciario permanecen encendidas todo el día, los presos son monitoreados continuamente y nunca salen al aire libre.
Los internos tienen apenas una hora para estar en una pequeña sala de recreación, donde hay una caminadora, una bicicleta fija, una televisión y una ventana que permite el ingreso de aire fresco y una vista a Manhattan.
En la televisión, los canales a los que Guzmán puede acceder son limitados y, según la publicación, que cita a los abogados, entre los pocos programas a los que ha podido acceder el narcotraficante está un “programa de naturaleza acerca de un rinoceronte” que, dijeron, ha sido “repetido varias veces”.
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Estas condiciones llevaron a la defensa de Guzmán a presentar una serie de quejas en la corte e incluso a solicitar la entrada de un investigador de Amnistía Internacional en 10 South. Además, el ex líder del cartel de Sinaloa no puede recibir visitas de sus familiares y las horas junto a su defensa son restringidas.
La justicia estadounidense respondió que el narcotraficante, extraditado en enero de 2017 desde México, tiene la celda más grande del recinto, además de poseer una radio y permitírsele comprar un reloj, el que posteriormente, sin embargo, le fue quitado.
Otro de los presos de 10th South es Vincent Basciano, exjefe de la banda criminal de los Bonanno, y, según su abogado, el recinto es “una cámara de tortura que el gobierno usa para tratar de hacer que un acusado coopere”.




