Tomó casi un litro de vodka y arriesga cárcel: Es piloto de avión
El eslovaco Miroslav Gronych llegó una hora tarde y ebrio a dirigir un vuelo entre Canadá y México.
Llegó una hora tarde, con problemas para caminar derecho, apenas pudo colgar su chaqueta y se quedó dormido en su cara aplastada en una ventana de la cabina. Se trata de un piloto de avión eslovaco que tiene problemas con la justicia canadiense.
Era 31 de diciembre de 2016 y un centenar de pasajeros de la aerolínea de bajo costo Sunwing esperaban dirigirse desde Calgary (Canadá) a Cancún (México). Miroslav Gronych, 37 años y padre de dos hijos, tenía que llegar a las 6:00 horas de la mañana, pero se había bebido casi un litro de vodka en una habitación de hotel.
Informa El País que tras quedarse dormido sobre los mandos de la aeronave, Gronych descubrió que era el centro de atención del resto de tripulación. Le exigieron que abandonara el avión o llamarían a la policía para sacarlo. Se fue caminando y lo arrestaron los agentes al salir.
Dos meses después, el piloto se declaró culpable de sobrepasar el límite permitido de alcohol en sangre. "Me siento muy avergonzado. Siento muchos remordimientos", dijo ante un juez. La fiscal Rose Greenwood pide un año de cárcel: "Puso en riesgo las vidas de 105 personas. Espero que nunca más se le permita volar".
La defensa solicita una pena menor, alega que no tenía control sobre sí mismo y subraya que inició un tratamiento contra el alcoholismo. No existen casos similares recientes en Canadá y el episodio aporta un nuevo matiz al debate de la seguridad aérea.
La versión que se comunicó a los pasajeros era que el piloto había enfermado. Claro que en testimonios a los medios locales, muchos dijeron haberlo visto tropezarse. La aerolínea halló un sustituto y el avión partió hacia Cancún a las 8:30 horas.