Hombre era inocente y estuvo en la cárcel por violador: Fue cada noche un calvario distinto
El taxista argentino fue víctima de un caso armado por dos policías.


Los policías argentinos Óscar Darío Lutte y Emilio Nelson Gómez fueron encontrados culpables de armar un caso contra un taxista y hacer que tres mujeres lo denunciaran como violador en serie. En la cárcel, el hombre fue abusado sexualmente y humillado repetidamente.
Los uniformados estarán presos dos años por el delito de “falso testimonio calificado”, ya que usaron a tres víctimas de abuso sexual para “armar” la causa contra el chofer de 48 años.
El caso ocurrió en 2012. En ese entonces, los policías obtuvieron una sola prueba para inculpar al hombre y era totalmente circunstancial: una filmación de un bingo donde se veía a una de las víctimas y al Fiat Duna conducido por el remisero al que se subía.
De acuerdo a lo que relató el chofer en el juicio, lo fueron a ver a su casa dos policías de civil y le dijeron que había habido un accidente con un auto blanco y con esa excusa le tomaron fotos al coche y a él porque estaba parado al lado. Días después, los mismos policías lo fueron a detener y le dijeron que era un violador.
Según el relato del hombre, cuando lo trasladaron a la seccional de Tortuguitas, en San Martín provincia de Buenos Aires, lo metieron en la misma celda con otros presos que le encontraron un papel donde estaba la acusación en su contra. “¿Así que vos andás violando?”, le dijo uno de ellos y lo empezaron a golpear, le hicieron lavar el inodoro, uno lo obligó a practicarle sexo oral y otros lo quisieron violar, pero como comenzó a gritar, se calmaron.
“Fue cada noche un calvario distinto, me tiraban agua fría mientras dormía, me maltrataban, me humillaban. Cada vez que tenía que venir a San Martín a declarar, todo el viaje me golpeaban, me escupían, me puteaban hasta que llegó el día que quedé libre”, contó el taxista en e juicio.
“Ya no volví a ser el mismo, tuve tres intentos de suicidio, me tuvieron que internar, hasta hoy tengo pesadillas, tengo miedo de salir a la calle, tengo pánico de ver un policía”, agregó.
El hombre estuvo 40 días preso, hasta que las pruebas de ADN demostraron que no era el violador.




