Internacional

ONU pidió libertad de dirigenta social al gobierno de Macri

El organismo calificó de arbitraria la detención de Milagro Sala.

La detención de Milagro Sala dejó de ser un problema solamente argentino. El grupo de trabajo sobre Detención Arbitraria de Naciones Unidas (ONU) pidió al gobierno de Mauricio Macri que la activista social sea liberada "de inmediato" por considerar “arbitraria” su encarcelamiento en enero pasado. Según un comunicado firmado en conjunto por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y Amnistía Internacional (AI), el grupo determinó que hubo una trama de "acusaciones consecutivas" destinadas a dejar en prisión a la dirigenta, que vulneraron "la independencia judicial". La cancillería argentina remitió los detalles a la justicia de la provincia de Jujuy, responsable de la detención, con la advertencia de que se trata de una opinión no vinculante.

"El grupo entendió que la detención de Sala ‘se dio como resultado del ejercicio de sus derechos humanos’, solicitó que sea inmediatamente liberada, que se investigue la violación de sus derechos y que el estado informe cómo va a asegurar que estos hechos no vuelvan a repetirse", dice el comunicado. El encarcelamiento de la líder de la agrupación Tupac Amaru, es uno de los principales focos de conflicto de Macri con los movimientos sociales. Esa organización construyó en los 12 años de gobiernos kirchneristas, miles de viviendas, pequeñas fábricas, centros educativos y sanitarios. El nuevo gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, aliado del oficialismo, acusa a Sala de haber montado "un sistema de desvío de dinero público".

 

El macrismo se negó a dar fondos a la Tupac Amaru y dijo que sólo se los enviaría a las 300 cooperativas que la integraban. Sala organizó una acampada frente a la casa de gobierno jujeña y prometió multiplicar las protestas en otras plazas de la provincia y de Argentina. Un juez la detuvo el 16 de enero pasado, Amnistía Internacional pidió su liberación y dos semanas más tarde otro juez la imputó por fraude a la administración pública, asociación ilícita y extorsión por la gestión de los fondos para las viviendas sociales. Desde el kirchnerismo acusaron a Macri de criminalizar la protesta social.

Informa El País que la detención también tensionó la relación entre el papa Francisco y Macri. El 16 de febrero, días antes de recibir por primera vez a Macri en el Vaticano, la fría visita de 22 minutos puso en evidencia la distancia entre ambos líderes e incluso el líder religioso envió a Sala un rosario con su bendición. El macrismo quedó desconcertado ante el gesto. Salas sigue presa casi 10 meses después de recibir aquel obsequio y la ONU sumó un nuevo elemento de presión para el ejecutivo argentino.