Autoridades defienden a policía que mató al niño negro que llevaba una pistola de balines
El alcalde aseguró que el arma del niño parece "casi idéntica" a las que utilizan los policías de Columbus.


Las autoridades de Columbus (Ohio) buscan un difícil equilibrio tras la muerte, por disparos de un policía blanco, de un niño negro de 13 años que llevaba una pistola de balines.
El alcalde de la ciudad, Andrew Ginther, pide calma a la comunidad y promete una investigación profunda sobre un suceso rodeado de claroscuros. Pero defiende la actuación del agente que mató el miércoles a Tyree King al asegurar que la pistola del niño parece "casi idéntica" a las que utilizan los policías de Columbus.
Los equilibrios de Ginther se visualizaron la noche del viernes en un coloquio en una iglesia de la ciudad, instancia en la que señaló que "estos son tiempos desafiantes e inquietantes para nosotros como comunidad. Pero creo que si somos honestos, abiertos, transparentes y pedimos responsabilidades, saldremos más fuertes como ciudad y comunidad".
Las apelaciones a la fortaleza y la transparencia son frecuentes en las ciudades golpeadas por muertes policiales de personas negras desde que irrumpió hace dos años en EE.UU. un debate, acompañado de protestas, sobre el trato de la policía con la comunidad afroamericana.
Colectivos negros acusan a la policía de tener el gatillo más fácil con ellos que con ciudadanos blancos, mientras que la policía se queja de sufrir desde entonces más escrutinio y riesgos.




