Aduana argentina envuelta en escándalo de corrupción
La destitución del director destapa un mundo corrupto y apunta a los servicios secretos.


Casi todas las grandes batallas políticas de Argentina provienen de la Aduana y por el control de ese gran negocio que es el puerto de Buenos Aires.
Es aquí donde palpita la economía de un país exportador y donde estalló el primer gran escándalo de la era Mauricio Macri. El Presidente destituyó a su director, Juan José Gómez Centurión, después que llegara al Gobierno una denuncia anónima con grabaciones secretas en las que se apuntaba a su posible participación en una red para hacer la vista gorda en la Aduana.
El Mandatario trasandino reaccionó rápidamente con la intención de diferenciarse de la etapa de los Kirchner, y mostrar que él no tiene problemas en cortar cabezas. Gómez Centurión es un personaje controvertido, militar y excarapintada, pero es de su absoluta confianza hace años, por lo que su destitución fue una decisión importante.
Su caída destapó una compleja red de comisiones, intrigas y negocios millonarios en las que parecen estar implicados elementos de los servicios secretos argentinos e, incluso, el espía más conocido del país, Jaime Stiuso.
La justicia está investigando a más de 70 personas por su posible vinculación con esta red en la Aduana que denuncia el propio Gómez Centurión, a su vez también escrutado.




