ONU reconoció que no puede llevar ayuda humanitaria a sirios asediados
El mediador de Naciones Unidas suspendió sus reuniones para apresurar un alto el fuego de 48 horas en Alepo.
En un gesto de desesperación que refleja la impotencia de la comunidad internacional para frenar la guerra en Siria, el mediador de Naciones Unidas en el conflicto, Staffan de Mistura, suspendió sus reuniones en Ginebra para urgir a un alto el fuego de al menos 48 horas en Alepo.
En lo que va de mes, ningún convoy con ayuda humanitaria internacional ha podido alcanzar la gran ciudad del norte del país (1,5 millones de habitantes), dividida por los combates desde 2012, ni otras zonas asediadas donde más de medio millón de civiles carecen de lo más elemental para sobrevivir.
La población de Alepo que fue principal urbe comercial siria se halla mientras tanto al borde a de la catástrofe, por la falta de agua y electricidad.
Unicef alertó la semana pasada del peligro que corre la vida de unos 100.000 niños en barrios controlados por los rebeldes, cuyas familias extraen agua de pozos que pueden estar contaminados por materias fecales.
La situación sanitaria también resulta preocupante. En la parte este de la ciudad, ocho de sus diez hospitales y 13 de sus 28 centros de salud se hallan seriamente dañados o fuera de servicio desde comienzos de agosto, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En lo que va de mes han muerto solo en Alepo al menos 146 civiles, en ellos 22 niños.