Alemania descartó vínculo de ISIS con ataque de Múnich
El atacante de 18 años era un ciudadano alemán que buscó sólo a víctimas jóvenes.
La policía alemana descartó que Alí David Sonboly, el germano-iraní de 18 años sospechoso del asesinato de nueve personas el viernes en Múnich y que se suicidó, tenga vínculos con el Estado Islámico.
Los investigadores informaron este sábado que el presunto autor de la masacre estaba en tratamiento por depresión y que había sufrido bullying. La policía, que registró la vivienda del estudiante en Maxvorstadt, un céntrico barrio de la capital bávara, encontró libros y artículos sobre matanzas masivas, pero ningún vínculo islamista.
Entre el material encontrado en la habitación del joven, se encontró el libro. "Amok [un término alemán que se refiere a las matanzas masivas provocadas por un acceso de locura], por qué matan los estudiantes".
La policía sospecha que había convocado a varias personas a través de Facebook en el McDonalds, donde cometió el ataque. Para ello, sospechan que usó una cuenta falsa con el nombre de una chica en esa red social para invitar a la gente.
El presidente de la policía de Múnich cree que el germano iraní pudo inspirarse en la matanza perpetrada en Noruega por Anders Breivik, de la que justo el viernes se cumplían cinco años.
La relación, ha dicho el responsable policial "es obvia", ya que al parecer el autor del tiroteo de Múnich hizo varias búsquedas sobre lo ocurrido en Oslo y la isla de Utoya, en la que el ultraderechista mató a 76 personas.
La mayor parte de las víctimas del brutal ataque son jóvenes que salieron a disfrutar de una tarde de viernes en las cercanías del centro comercial Olympia. Ocho de los nueve muertos tendrían entre 14 y 21 años, según informaciones policiales.
Tres de ellos serían kosovares, según confirmó un portavoz policial. La otra sería una mujer de 45 años. Un amplio cordón policial cubre este sábado la zona del tiroteo, en la que la policía está recogiendo pruebas sobre el ataque.