Asesinan a otra dirigente ecologista en Honduras
Lesbia Urquía (49 años) era amiga de la también ejecutada Berta Cáceres.


A cuatro meses del asesinato de la líder ambientalista Berta Cáceres, otra dirigenta del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) fue ejecutada. Se trata de Lesbia Yaneth Urquía, de 49 años y madre de tres hijos. Su cadáver fue encontrado en Mata Mula, a unos 100 kilómetros de Tegucigalpa.
El cuerpo de Urquía fue hallado cerca de un basurero de Mercala y las informaciones establecen que sufrió un golpe de machete en el cráneo. Según la organización Global Witness, han sido asesinados 114 activistas ambientales en algo más de una década, y la mayoría de los casos quedaron impunes.


Berta Cáceres murió el 2 de marzo de dos tiros en su casa. Las sospechas se dirigieron hacia la empresa DESA, responsable de la gigantesca presa de Agua Zarca, a la que se oponían por vaciar el río Gualcarque. En mayo fueron detenidos por el asesinato el gerente de la compañía, su jefe de seguridad, un mayor del ejército y dos sicarios.
En el caso de Lesbia la autoría es un misterio. La mujer fue secuestrada un día antes de su muerte. Había salido en bicicleta a hacer ejercicio. Ella se había enfrentado a un proyecto hidráulico, cuya obra está vinculada a la presidenta de Partido Nacional y vicepresidenta del congreso, Gladys Aurora López, y su esposo.
El Copinh responsabilizó de la muerte al gobierno hondureño y apuntó a López y su marido: “Ellos son fuente permanente de amenazas y conflictos por los proyectos hidroeléctricos en el departamento de La Paz”.




