Internacional

El Senado desafío al Congreso y seguirá con el proceso de destitución de Rousseff

El presidente de la Cámara Alta brasileña decide mantener el calendario de la destitución.

El proceso de destitución de la presidenta

ha desatado una guerra entre las instituciones brasileñas. Tras un nuevo giro impredecible en la crisis política del país en el que el presidente en funciones del Parlamento, Waldir Maranhão, suspendió este lunes el proceso de destitución de Rousseff, el Senado ha decidido ignorarlo y mantener el calendario previsto hasta ahora.

Ante el embate entre la Cámara Alta y Baja, se espera que el Tribunal Supremo interfiera, una vez más, en el destino político del país.

El proceso de abertura de destitución de Rousseff fue aprobado en el Parlamento entre los días 15 y 17 de abril y estaba previsto que el Senado votase este miércoles la destitución de la presidenta. Rousseff y sus aliados ya daban por descontado que una mayoría simple de los 81 senadores apoyaría su salida por, por lo menos, 180 días, hasta el proceso concluir con su destitución definitiva.

La decisión de Maranhão tomó por sorpresa hasta a Rousseff que pidió prudencia: “No tengo la información oficial. No sé las consecuencias, tengan cautela. Vivemos una coyuntura de artimañas. Tenemos por delante una disputa dura, llena de dificultades. Pido encarecidamente a los parlamentarios cierta tranquilidad para lidiar con esto”, declaró durante un acto oficial al enterarse de la suspensión.