Las intensas imágenes del operativo en el que cayó el Chapo Guzmán
Son catorce minutos en los que miembros de la Armada de México irrumpen en la casa donde el narcotraficante estaba escondido en Los Mochis.
El corresponsal del diario El País en México, Juan Diego Quesada, visitó la casa donde se escondió Joaquín el Chapo Guzmán, en Los Mochis, estado de Sinaloa. Lugar que estaba acondicionado para escapar apenas llegaran las autoridades mexicanas para recapturar al narcotraficante.
El periodista especula que “la habitación de Joaquín El Chapo Guzmán tiene que ser la del fondo”. “Es la más grande de la casa. Tiene una televisión colgada en la pared, un baño propio y un vestidor. Hay cajones para guardar la ropa interior, un zapatero y un tubo donde deberían ir las perchas con las camisas planchadas. El espejo empotrado serviría, en teoría, para que el narcotraficante se ajustara la gorra o se recortara el bigote que lucía últimamente. Pero el clóset está vacío y la madera huele a nuevo, porque en realidad esta solo era su vía de escape: detrás se esconde la puerta falsa por la que eludió el primer cerco de los marinos mexicanos que querían atraparlo”, relata en la crónica.
“Durante hora y media los militares trataron de encontrar la ranura por la que se había colado el Chapo. "¿Dónde está ese güey? ¿Onde fue?", gritaban a los detenidos. Uno de ellos era un experto en túneles que juraba no haber tenido el tiempo suficiente para construir una ruta de escape. Mentía. Desenroscando una luz del techo encontraron una llave que accionaba la puerta tras el espejo. Voilá”, agrega.
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La habitación de Joaquín El Chapo Guzmán tiene que ser la del fondo. Es la más grande de la casa. Tiene una televisión colgada en la pared, un baño propio y un vestidor. Hay cajones para guardar la ropa interior, un zapatero y un tubo donde deberían ir las perchas con las camisas planchadas.