«Lo pagará duro»: Irán reacciona a la ejecución de un líder chií por parte de Arabia Saudí
el jeque Al Nimr había sido detenido en varias ocasiones durante la pasada década. Pero fue su papel en las protestas de 2011-2012 lo que motivó su condena a muerte.
47 personas han sido ejecutadas este dos de enero
El Gobierno absoluto de Riad las acusaba de pertenecer a "grupos terroristas" y perpetrar atentados en el reino. Entre los asesinados se encontraba el prominente
a quien se acusaba de promover la violencia pero quien era, para muchos, un preso político.
Según el Ministerio saudí del Interior, los ajusticiados son en su mayoría de nacionalidad saudí, salvo un egipcio y un chadiano.
Los cargos incluyen también la adopción y promoción de la ideología
el asesinato, el secuestro, la fabricación de explosivos y la posesión de armas, entre otros.
Algunos de los ataques imputados a los condenados son los registrados contra varios complejos residenciales de Riad en 2004 y contra sedes de empresas petroleras en la provincia de Al Jabar en 2005, donde hubo varios muertos.
Irán, tras conocer la noticia, ha condenado enérgicamente la ejecución del clérigo chií disidente, una "muestra de la profunda imprudencia e irresponsabilidad" del Gobierno de Arabia Saudí, en palabras del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hosein Yaber Ansarí.
El portavoz responsabilizó a Riad de las consecuencias de esta "política improductiva e irresponsable" y agregó que el Gobierno saudí "pagará duro".