En Estados Unidos mueren más personas por sobredosis de heroína y otras drogas que por accidentes
La ola de adicciones entran en la campaña para las presidenciales de 2016.


Una epidemia de
s. Al contrario que hace unas décadas, las víctimas no viven en zonas urbanas degradadas sino en barrios residenciales blancos. Ya no se las estigmatiza. Insólitamente, en los debates de la campaña para las elecciones presidenciales los candidatos no discuten sobre políticas represivas sino de rehabilitación.
Las muertes por sobredosis casi se han cuadruplicado desde 2000. En este país mueren más personas por sobredosis —de esta y otras drogas— que por accidentes de tránsito.
Durante años la epidemia de heroína y opiáceos se ha gestado en silencio, lejos de los focos políticos y mediáticos de Washington.
y de los candidatos a las presidenciales de noviembre. “Esta crisis quita vidas. Destruye familias. Destroza comunidades por todo el país”, dijo en octubre el presidente Barack Obama, durante una visita a Virginia Occidental, uno de los Estados más afectados.
(47.055) que en ningún otro año registrado, según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades. Un 60% murieron por sobredosis de opiáceos, que incluye medicamentos que pueden adquirirse con receta, y la heroína.
“En los últimos 8 o 10 años hemos visto un aumento de las personas que consumen opiáceos”, dice por teléfono Meghan Westwood, directora ejecutiva del Centro de Tratamiento de Avery Road en Rockville, en el condado de Montgomery, cerca de Washington.




