Internacional

Colombia reglamenta el uso de la marihuana con fines medicinales

El decreto presidencial impulsa la regulación para el cultivo, producción y venta de productos con cannabis, pero no contempla la legalización del consumo libre.

El presidente

firmó este martes el decreto que reglamenta el uso de la marihuana con fines medicinales en Colombia.

"Colombia se pone a la vanguardia en la lucha contra las enfermedades. Este decreto busca aprovechar las bondades de la marihuana para mejorar las vidas de las personas. Permite que se expidan licencias para la posesión de semillas de cannabis y que se cultive la planta con fines exclusivamente médicos y científicos", dijo.

El decreto, al que solo le hacía falta la firma del presidente, había sido revelado hace un mes. En el documento, que significa el paso más avanzado en esta materia en el país, no se contempla la legalización del consumo libre.

En cambio, establece que el objetivo es "reglamentar la tenencia y cultivo de semillas y plantas de cannabis, así como regular los procesos de producción, fabricación, exportación, distribución, comercio, uso y tenencia de estos y sus derivados, destinados a fines médicos y científicos".

Santos aclaró que "permitir el uso medicinal no va en contravía de nuestros compromisos internacionales en materia de control de drogas y mucho menos de nuestra política de lucha contra el narcotráfico. En Estados Unidos, Canadá, Países Bajos, Argentina, Brasil, Perú, Chile ya se permite el uso de la marihuana para efectos medicinales".

Para poder cultivar y comercializar productos de marihuana, se deberá tramitar una licencia ante el Consejo Nacional de Estupefacientes o el Ministerio de Salud. El Gobierno aclara que después de 30 días de presentarse la solicitud, se otorgará el permiso para trabajar de forma legal con la planta.

Se debe cumplir con un protoloco de seguridad, un plan de cultivo establecido que fije de cuánto será la inversión y de qué forma se vinculará a habitantes de la región como trabajadores del área de cultivo, que deberá tener el visto bueno del Consejo Nacional de Estupefacientes.