Autoridades creen que el avión ruso siniestrado en Egipto se rompió en el aire
Los fragmentos se desperdigaron por una superficie de cerca de 20 kilómetros cuadrados. Se han recuperado más de 160 cadáveres.


El Airbus 321 ruso siniestrado sobre la península del Sinaí el sábado se fragmentó en el aire a gran altitud, según los funcionarios rusos participantes en la investigación de la catástrofe en que perdieron la vida
.
El ministro de Transportes, Maxim Sokolov, explicó que con los pocos datos disponibles aún no se puede determinar la causa de la tragedia.
Pero el carácter de los restos del avión indica que se deshizo a gran altura, según dijo el jefe del Comité Estatal de Aviación, Alexander Neradko.
“La zona donde están esparcidos los fragmentos del fuselaje tiene forma de una elipse alargada de ocho kilómetros de longitud y cerca de cuatro kilómetros de ancho. Todo indica que la destrucción del aparato se produjo en el aire a gran altura”, explicó el funcionario al canal de televisión Rossia 24.
Los impactos térmicos y físicos encontrados por los expertos rusos en fragmentos de las alas de la aeronave, indican que ésta pudo incendiarse en el aire, según apuntó la agencia Tass citando fuentes en instituciones de aviación y transporte de Rusia.
Las cajas negras, que ya fueron localizadas, están sólo ligeramente dañadas y en ellas no hay rastros de impactos térmicos, según el ministro Sokolov.
El director ejecutivo del Comité de Aviación Interestatal, Víctor Soróchenko, también dijo que el Airbus 321 “se fragmentó en el aire”.
“Es pronto para sacar conclusiones. La destrucción ocurrió en el aire y los fragmentos están esparcidos por una gran superficie de cerca de 20 kilómetros cuadrados”, aseguró.
Hasta ahora, los detalles son confusos y contradictorios. Aunque inicialmente se dijo que el piloto del avión había solicitado aterrizar y se había quejado de un fallo del sistema de radio, el ministro de aviación civil de Egipto Husam Kamal dijo que la tripulación del avión ruso no había emitido ninguna señal de socorro antes de la caída.
“Era un buen avión. Lo comprobamos todo 35 minutos antes del vuelo”, dijo a la agencia AP un funcionario de servicio de tierra de aeropuerto de Sharm el Sheij.
Por su parte, Tatiana Trujacheva, exesposa del copiloto Serguéi Trujachev, explicó que éste se había quejado del estado técnico del aparato en una conversación con su hija poco antes de emprender el vuelo.




