Turquía: Fallecidos tras atentado en marcha pacifista aumentaron a 95 y 246 heridos
Las dos explosiones se produjeron tres semanas antes de las elecciones legislativas. La manifestación pedía el fin de la violencia con el grupo separatista kurdo PKK.
Un un clima de tensión política que no se veía desde hace dos décadas y con unas elecciones legislativas —las segundas en cinco meses— a la vuelta de la esquina, Turquía sufrió este sábado el ataque terrorista más letal de su historia: al menos 95 personas murieron —según el último balance oficial, de la oficina del primer ministro— y 246 resultaron heridas (48 de ellas están en cuidados intensivos) en un atentado presuntamente perpetrado por dos suicidas contra un acto de protesta que se iba a celebrar dos horas después junto a la estación de tren de Ankara.
Miles de personas se estaban congregando ante la estación de trenes de la capital turca, el lugar habitual para iniciar manifestaciones en esta ciudad. La de hoy era una marcha pacifista. En medio de cánticos, bailes y bromas en una soleada mañana de sábado dos potentes explosiones sucesivas desataron el pánico entre los congregados, incluidos numerosos periodistas.
Las detonaciones fueron tan fuertes que hicieron estallar las gruesas ventanas del edificio ferroviario y, en segundos, cientos de personas quedaban salpicadas por una lluvia de restos de cuerpos humanos.
Era obvio que se trataba de un atentado suicida, posiblemente perpetrado por dos personas con cinturones explosivos.
El mitin había sido organizado por la oposición izquierdista para pedir la paz y el cese de los combates entre las fuerzas de seguridad turcas y el grupo armado kurdo PKK, así como para criticar el creciente autoritarismo del Gobierno dirigido por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista).
Dogan Tiliç, corresponsal de la Agencia EFE, situado a solo 10 metros de las detonaciones, pudo contar entre 30 y 35 cuerpos inmóviles, aunque no era fácil distinguir entre heridos y muertos.