El Papa y Obama celebraron su alianza en la ecología y la inmigración
Francisco, que calificó la libertad religiosa como una de las riquezas más preciadas de este país, se comprometió en nombre de los cristianos a "estar vigilantes".


El papa Francisco y el presidente Barack Obama solemnizaron esta mañana en
una alianza que abarca desde el cambio
.
En una ceremonia multitudinaria en los jardines de la Casa Blanca, Francisco y Obama exhibieron su sintonía en asuntos que dividen a los políticos estadounidenses. Pero sutilmente, sin menciones explícitas, no escondieron lo que les divide: las políticas de la Administración Obama que velan por el respeto de la diversidad sexual, el derecho al aborto y la protección contra los embarazo indeseados, y que para la Iglesia constituyen ataques a la libertad religiosa.
El Papa se presentó ante Estados Unidos como el “hijo de una familia de inmigrantes”, alegre de estar en un país que fue “construido en gran parte por tales familias”. Después de cuatro días en Cuba, donde decidió mantener un perfil inusualmente bajo para no molestar al régimen, Jorge Mario Bergoglio decidió aprovechar la libertad para enviar mensajes muy nítidos sobre sus propósitos en Estados Unidos, país que visita por primera vez.
“Señor presidente”, se dirigió el Papa a Obama, “los católicos estadounidenses, junto con sus conciudadanos, están comprometidos con la construcción de una sociedad verdaderamente tolerante e incluyente, en la que se salvaguarden los derechos de las personas y las comunidades, y se rechace toda forma de discriminación injusta”.
Francisco, que calificó la libertad religiosa como “una de las riquezas más preciadas de este país”, se comprometió en nombre de los cristianos a “estar vigilantes, como buenos ciudadanos, para preservar y defender esa libertad de todo lo que pudiera ponerla en peligro o comprometerla”.




