Asociación de Psicólogos de EE.UU. se disculpó por avalar torturas tras el 11-S
Además, prohibió a sus miembros participar en interrogatorios en el extranjero a sospechosos de terrorismo.


Estados Unidos todavía arrastra las heridas de los años oscuros tras los atentados del 11-S.
Catorce años después de los ataques y tras negarlo reiteradamente, la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés), admitió que ocultó su apoyo a los controvertidos programas de interrogación a sospechosos de terrorismo llevados a cabo por la CIA y el Ejército estadounidense.
Los psicólogos dieron legitimidad a las torturas aplicadas contra los detenidos, como el ahogamiento simulado o la privación del sueño.
Su aval fue clave para que el Gobierno de George W. Bush justificara como lícitas y legales (al estar supervisadas por profesionales médicos) las llamadas técnicas reforzadas de interrogación autorizadas tras los atentados de 2001 y prohibidas por el presidente Barack Obama al llegar a la Casa Blanca en 2009.
Además de las disculpas oficiales, cuatro altos cargos renunciaron y la APA prohibió a sus 130.000 miembros participar en interrogatorios en el extranjero de detenidos de EE.UU.
Durante sus 68 años de historia, la CIA ha recurrido a la psicología para conocer mejor la mente humana, ya sea con experimentos con LSD en los años sesenta para destapar mentiras o manuales sobre qué tipo de dolor infligir en interrogatorios.




