Enfrentamientos de los mineros en Bolivia se intensificaron durante la última jornada
Cientos de trabajadores de las minas que llevan varios días acampados en La Paz atacan con dinamita a la policía.


Cientos de mineros que acampan en
desde hace varios días para respaldar la huelga regional de
se enfrentaron a dinamitazos con la Policía en dos barrios residenciales de la capital boliviana. Los enfrentamientos arrojaron un número hasta ahora indeterminado de heridos leves y de detenidos, pequeños fuegos y vidrieras rotas en domicilios y tiendas.
Los ataques, reprimidos con gases lacrimógenos, se produjeron poco después de que se frustrara el diálogo entre el gobierno y los dirigentes del movimiento que tiene paralizada a esta región del sur del país desde hace 17 días, en demanda de inversiones de infraestructura que palien la caída de los precios de los minerales.
El comité potosino de huelga abandonó una reunión en el Ministerio de Gobierno pocos minutos después de que comenzara, a mediodía, porque, según dijo su líder, Johnny Llally, no había "condiciones adecuadas" y los seis ministros que representaban a Evo Morales no tenían "verdadera voluntad" de negociar. Poco después de la salida de los dirigentes del edificio de este ministerio, donde aún se hallaban las autoridades, se produjo un ataque con explosiones de dinamita.
Los responsables fueron los miembros de las cooperativas dedicadas a la minería desubsistencia que abundan en Potosí. La Policía respondió y se produjeron pequeñas batallas en diversos lugares del barrio de Sopocachi y en El Prado, ambos de clase media. Los dinamitazos rompieron ventanas y encendieron pequeños fuegos, uno de ellos en la valla de pinos de la embajada de Alemania en La Paz.




