Evo Morales sostiene que Chile planifica las protestas de Potosí
El jefe de estado boliviano sostiene que las movilizaciones son para distraer al país de la demanda marítima tras la visita del Papa Francisco.
El Mandatario boliviano Evo Morales acusó que las manifestaciones que se han vivido en la ciudad de Potosí s
acerca de la demanda marítima.
Bolivia enfrenta una serie de protestas desde el 6 de julio iniciada por el Comité Cívico de Potosí, el cual reúne a diversas organizaciones sociales del país. La intención del movimiento es exigir la construcción de una planta hidroeléctrica, tres hospitales, la implementación de más carreteras y otras edificaciones esenciales para la calidad de vida en el país del norte.
Sin embargo, el Jefe de Estado boliviano sostiene que las movilizaciones son ideadas desde Chile, con la premisa de distraer al país de la demanda marítima.
“No sé quién está detrás de algunos cívicos de Potosí, pero entiendo que están ahí algunos chilenos usando la protesta para confundir este momento que vive Bolivia gracias a la llegada del Papa”, acusó Morales a Chile durante un acto realizado en Villazón, localidad que limita con Argentina.
El Papa Francisco había indicado que se debería usar un diálogo “franco y abierto con tal de evitar conflictos con países hermanos” durante su reunión con Morales. Y en su regreso a Roma, el Sumo Pontífice declaró que no era injusto que Bolivia se planteara una salida al mar y que una mediación papal sería “un último paso”.
“Las fuerzas sociales, sean vecinos, cívicos, sindicatos, comunarios, todos deberíamos estar aportando y movilizándonos por este tema y no estar perjudicando como perjudican (el movimiento de los trabajadores)”, indicó el Presidente Morales resaltando la relación de las manifestaciones con la demanda marítima.
Y en cuanto al Comité Cívico que también se encuentra movilizado en La Paz, ha rechazado en diversas ocasiones las reuniones con los Ministros de Estado, insistiendo en que sólo demandan una conversación con Morales, quien mantiene que “no hay nada que dialogar” porque las demandas recibidas ya fueron puestas en marcha.