Senado ruso exige investigar 12 organizaciones no gubernamentales
El Consejo de la Federación ha solicitado a la fiscalía que compruebe si esas organizaciones internacionales cumplen o no con las leyes del país euroasiático.


El Consejo de la Federación de Rusia pidió a la fiscalía y a los ministerios de Exteriores y de Justicia que comprueben si las actividades de 12 organizaciones no gubernamentales extranjeras cumplen con la legislación nacional.
, de acuerdo con la nueva ley. En caso de dictaminar que sus actividades son "antirrusas", esas organizaciones serán clausuradas y sus dirigentes y colaboradores, multados. En caso de reincidencia, pueden afrontar condenas de prisión.
La llamada stop-list patriótica preparada por los senadores incluye siete ONG relacionadas con Estados Unidos, tres con Ucrania y dos con Polonia. La más famosa de ellas es seguramente la fundación Soros Open Society y en la lista figuran la Freedom House, la Fundación MacArthur, la Charles Stewart Mott, la National Endowment for Democracy, el Instituto Republicano Internacional, el Instituto Nacional Demócrata para los Asuntos Internacionales, la Fundación Educación para la Democracia (Polonia), el Centro Democrático de Europa del Este, el Congreso Mundial de Ucranios, el Consejo Coordinador Ucranio Mundial y la Misión Crimea para los Derechos Humanos.
Los parlamentarios rusos consideran que el objetivo de esas organizaciones es influir en la política interna del país, preparando el terreno para una de las "revoluciones de colores" como las que tuvieron lugar en Georgia o Ucrania. Ello permite hablar de "una agresión suave" contra Rusia y su pueblo. Valentina Matviyenko, presidenta del Consejo de la Federación, aseguró que "la lista no es definitiva y que debe servir de advertencia" a las otras ONG que ahora no figuran en ella pero que en el futuro pueden pasar a formar parte de ella. Activistas de derechos humanos se han mostrado contrarios a esta iniciativa senatorial y algunos pertenecientes a las ONG implicadas la han calificado de contraproducente. Más información en el periódico El País.




