Nuevo ciberataque afecta a millones de funcionarios de Estados Unidos
La administración aún no puede determinar de dónde provino el ataque.
El Gobierno de los Estados Unidos denunció este jueves un
. Esta infiltración reveló los datos de cuatro millones de empleados, exempleados y contratistas de acuerdo a la administración.
Los motivos de este ataque aún son desconocidos aunque se descartó que fuera a atentar contra la seguridad nacional. Sin embargo, la administración aún no determina qué clase de datos robaron exactamente y de dónde provino. Inicialmente se apuntó al Gobierno de China, pero el gigante asiático ya desmintió su autoría en el incidente.
La actual denuncia coincide con el debate sobre la Asociación Nacional de Seguridad (NSA) y sus enormes poderes en internet, que lo convierte en un importante factor de una ciberguerra y un continuo objeto de protesta por la libertad de contenidos en la web.
“La OPM es un objetivo de alto valor”, dijo al medio The Washington Post Donna Seymour, jefe de información de la OPM. “Tenemos gran cantidad de información sobre funcionarios y eso es algo que nuestros adversarios quieren”, advirtió.
Esta es la tercera intrusión extranjera que sufre el sistema informático federal en el último año. La última consistió en el ataque al banco JP Morgan en el 2014, que comprometió cuentas de 76 millones de clientes privados y de siete millones de pequeñas empresas. Y el mismo año, otra infiltración ocurrió en la cadena de comercios Home Depot, que afectó a 56 millones de tarjetas.
Se estima, de acuerdo al gobierno de los Estados Unidos, que entre los datos robados recientemente pueda encontrarse información personal y los números de seguridad social que identifican a millones de estadounidenses, que sirven para todo tipo de gestiones en la vida cotidiana, lo que facilita la suplantación de identidad y los fraudes.