Se cumplen 70 años de la rendición del Tercer Reich
El almirante Karl Dnitz fue el último führer de la alemania nazi. Autorizó las capitulaciones ante los Aliados y la URSS, que firmaron los generales Alfred Jodl y Wilhelm Keitel.
, pero la orden provino del presidente en ejercicio del Tercer Reich, Karl Dönitz, quien desde el 30 de abril asumía el mando en Alemania tras los suicidios de Adolf Hitler y Joseph Goebbles. Pese a la firma de la derrota ante los Aliados, el heredero del Führer gobernaría hasta el 23 de mayo.
(URSS).
Dönitz pasaba a ser el último mandamás nazi, luego de que Hitler destacara a este almirante y jefe máximo de la marina alemana de guerra. En esos 15 días el último Reichprasident manejaría tropas, efectuaría reuniones de gabinete y aplicado penas de muerte. Su trabajo lo realizó desde las cercanías de la frontera con Dinamarca, hacia el norte germano.
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El último presidente nazi sería arrestado el 23 de mayo por fuerzas aliadas, pese a sus esfuerzos por lograr un acuerdo con Estados Unidos y el Reino Unido para evitar que la URSS tuviera influencia en Alemania. No lo lograría. Pasó 10 años en la cárcel y fue liberado en 1956. Vivió en un pueblo del norte alemán, sin arrepentirse de su rol en el poder nazi y murió en 1980.
La primera rendición sería en la mañana del 7 de mayo en los cuarteles de la Fuerza Expedicionaria Aliada en la ciudad de Reims en Francia. Ahí Jodl firmaba el acta de capitulación. Los soviéticos exigieron lo mismo ante sus fuerzas. Por eso el 8 de mayo los máximos jefes de las fuerzas unidas de alemania (Wehrmacht) eran llevados a la ciudad de Berlín. El general Wilhelm Keitel firmaría por la noche su rendición en un cuartel soviético en la localidad de Karlshorst.
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Los festejos se iniciaron el mismo 8 de mayo en tierras europeas. En Estados Unidos declararon ese día como el de V-E (Victoria en Europa). El diario Stars and Stripes de las tropas estadounidenses en Europa, publicó la noticia en su edición del 8 de mayo y por la tarde se vivieron festejos en Nueva York y Chicago. En Londres y París también hubo celebraciones.
En la URSS hubo festejos entre sus tropas desde esa tarde al oír las noticias de la radio estadounidense. El gobierno de Iosif Stalin exigió esperar la rendición alemana celebrada en Karlshorst, para luego aceptar las celebraciones oficiales.