Internacional

Grupo Clarín: El Gobierno cruzó un nuevo límite en la escalada de agresión contra la prensa

El conglomerado periodístico calificó como "repudiable" que el jefe de gabinete argentino rompiera dos hojas del diario Clarín con notas sobre el fiscal Alberto Nisman.

El Grupo Clarín calificó como un “repudiable gesto” que el jefe de gabinete de Cristina Fernández, Jorge Capitanich, rompiera dos páginas del diario Clarín con reportajes relacionados con el caso de la muerte de Alberto Nisman, durante una conferencia de prensa, celebrada este miércoles en la Casa Rosada.

 

que “tiene que lamentar que el Gobierno haya decidido cruzar un nuevo límite en la escalada de intolerancia y agresión contra la prensa que viene alimentando, esta vez con un repudiable gesto que además entraña riesgos personales para el medio y los periodistas involucrados”.

 

“La decisión del Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, de romper dos páginas de Clarín con artículos de reconocidos profesionales, conlleva una carga de violencia impropia de un funcionario de la democracia” agrega el comunicado.

 

Clarín afirmó que “que quienes más altas responsabilidades ejercen en el país -y por tanto deben velar por la convivencia, el diálogo y la seguridad de las personas- exhiban este tipo de conductas refleja una profunda anomalía institucional”.

 

“Podría haber cuestionado, rebatido o aún desmentido el contenido de las notas, y ese debate sería válido y legítimo. Pero el gobierno optó por estigmatizarlos e intentar disciplinarlos con una carga de violencia inédita”, complementa. 

 

“La elección de tres reconocidos periodistas de Clarín (Eduardo Van der Kooy, su columnista político desde hace 25 años, ganador del Premio Ortega y Gasset; Daniel Santoro, referente internacional del periodismo de investigación, ganador del Premio Rey de España; y Nicolás Wiñazki, joven y destacado periodista que reveló algunos de los casos de corrupción más emblemáticos de los últimos años) muestra a las claras que en su obsesión por tapar la realidad, el gobierno ha decidido ir por todo”.

 

“Pese los escraches y amedrentamientos, los tres periodistas han ratificado el contenido de sus artículos, que fueron realizados de acuerdo a las normas y estándares profesionales, con fuentes inobjetables y con los chequeos necesarios para ser publicados”, cierra el comunicado del grupo Clarín.

Una de las notas rotas por Capitanich daba cuenta que, en el basurero de la casa de Nisman se encontró un documento en el que el fiscal solicitaba el desafuero y detención de Cristina Fernández por encubirir a Irán en el atentado a la AMIA.