Internacional

Forenses no lograron identificación genética de los restos de estudiantes mexicanos desaparecidos

Según informó la Fiscalía mexicano, los especialistas de la Universidad de Innsbruck concluyeron que no hubo resultados "prometedores" tras el análisis de las 16 muestras óseas.

La Procuraduría General de la República de México, informó este martes que no fue posible realizar un perfil genético a los restos enviados a la Universidad de Innsbruck, Austria, que se presume pertenecen a algunos de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, Guerrero, el pasado 26 de septiembre.

 

De acuerdo con la versión de la Procuraduría, los jóvenes, estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, fueron asesinados y sus cuerpos incinerados en un basurero del municipio de Cocula, vecino a Iguala.

 

El informe de los científicos que analizaron 16 muestras de hueso concluye que no hubo resultados "prometedores" para la tipificación mitocondrial del ADN.

 

La PGR, sin embargo, informó que se realizará otra prueba con "una tecnología novedosa" llamada Secuencia Masivamente Paralela, que puede resultar útil para realizar una identificación positiva.

 

El método, sin embargo, implica el riesgo de que los restos se consuman sin encontrar la información genética. Este procedimiento puede tardar al menos tres meses.

 

Vidulfo Rosales, abogado de los familiares de los estudiantes desaparecidos, criticó que sus presentados no fueron informados primero y porque tampoco se les solicitó autorización para nuevas pericias a los restos.

"Eso va a impactar en la creencia de los padres de familia, la mayoría son campesinos, indígenas y en sus tradiciones el tema del duelo es muy simbólico", dijo.

Para ellos "es muy importante tener aunque sea un pequeño resto, aunque sean cenizas y no tenerlo los va a impactar. La Procuraduría debió consultarles, pedir el parecer de los familiares pero no lo hizo".

Hasta el momento, sólo se ha podido determinar la identidad de uno de los 43 estudiantes desaparecidos. En diciembre pasado, los peritos lograron determinar que uno de los restos pertenecía a Alexander Mora, de 21 años.