Dilma Rousseff asumió segundo mandato y prometió luchar contra la corrupción en Brasil
"El pueblo brasileño quiere más transparencia y más combate a todos los tipos de crímenes", enfatizó la mandataria.


La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, asumió su segundo mandato con un discurso de investidura marcado por promesas de "transparencia" e investigación de la corrupción en la estatal de Petrobas, "asumo el desafío sin miedo", aseguró
La Ex guerrillera torturada durante la dictadura militar (1964-1985), juró para su segundo y último mandato consecutivo de cuatro años, tras vencer al opositor socialdemócrata Aécio Neves con una leve ventaja del 3% de votos en octubre.
"El pueblo brasileño quiere más transparencia y más combate a todos los tipos de crímenes, especialmente a la corrupción, y quiere, además, que el brazo fuerte de la Justicia alcance a todos de forma igualitaria. No tengo miedo de encarar esos desafíos", afirmó Rousseff ante el Congreso tras prestar juramento para su segundo mandato consecutivo.
Petrobras, principal inversionista del país, está en el centro de una trama de corrupción que involucra a un cartel de las principales constructoras del país, que pagaban millonarios sobornos a cambio de contratos.
Treinta y nueve personas están siendo procesadas por la justicia, y varios políticos aliados del gobierno pueden correr la misma suerte. La policía estima que la red de corrupción movió unos 4.000 millones de dólares en la última década.




