Internacional

Se suspendió la conferencia de exreclusos de Guantánamo en Uruguay

La central única de trabajadores uruguaya, la PIT-CNT, informó que se aplazó la cita con los medios "por resolución y a instancia de las autoridades competentes".

El Plenario Intersindical de Trabajadores de la Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT), la central única de los trabajadores uruguayos, anunció que fue postergada hasta nuevo aviso la conferencia de prensa que darían los seis exreclusos de la cárcel de Guantánamo que fueron liberados y ya viven en la ciudad de Montevideo.

La actividad estaba prevista para la mañana de este lunes, pero la organización aseguró que "por resolución y a instancia de las autoridades competentes" se eligió aplazarla, aunque "la Dirección Política Ejecutiva del PIT CNT, así como los compañeros asignados a la tarea de supervisar el proceso de adaptación de los refugiados provenientes de Guantánamo, se encontrarán en la sede central a los efectos de evacuar consultas" a los medios.

Desde su llegada a la capital uruguaya hace ocho dias, los exprisioneros se han relacionado con la población local, que según un sondeo del pasado octubre declaraba mayoritariamente estar en contra del traslado (58% de los encuestados). Alojados desde el jueves en una casa del sindicato uruguayo, pasearon por sectores como la Rambla o la zona vieja de Montevideo sin esconderse, se muestran sonrientes e incluso toman mate.

Los seis hombres fueron declarados excarcelables por el gobierno de Washington en 2009 y están considerados como poco peligrosos. Todos pasaron más de diez años en la base militar estadounidense en suelo cubano sin juicio y sin cargos. Cuatro son sirios, uno, palestino y otro, tunecino. Su traslado a Uruguay fue el primero que se realiza en América del Sur. Tras sus liberaciones, quedan 137 presos en Guantánamo, 68 de ellos en calidad de excarcelables.

Los dirigentes gremiales uruguayos comentaron que varios exreclusos mostraron su interés en recibir a sus familiares en Uruguay, que los seis están aprendiendo español, recibieron ejemplares del Corán y tienen más de 30 ofertas laborales. Muchos ciudadanos identificaron la casa en la que viven, en pleno centro montevideano, y les donaron ropa, alimentos y distintos objetos.