Malala Yousafzai: ¿Por qué los países fuertes son tan débiles para traer la paz?
La paquistaní de 17 años y el indio Kailash Satyarthi recibieron este miércoles el premio Nobel de la Paz en Oslo, Noruega.


La adolescente paquistaní Malala Yousafzai y el presidente de la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, el indio Kailash Satyarthi, recibieron este miércoles el premio Nobel de la Paz en Oslo, Noruega, donde coincidieron en reclamar el acceso a la educación para todos los niños.
"¿Por qué los países que llamamos fuertes son tan poderosos creando guerras pero tan débiles para traer la paz? ¿Por qué dar armas es tan sencillo, pero dar libros tan duro? ¿Por qué construir tanques es tan fácil, pero construir edificios tan difícil?", se preguntó Malala en su discurso durante la ceremonia celebrada en el ayuntamiento de Oslo.
La adolescente de 17 años, que se convirtió en la más joven que recibe el tradicional galardón, afirmó que la educación es "una de las bendiciones de la vida" pero también "una de sus necesidades", y recordó el tiroteo que sufrió hace dos años por los talibanes en Pakistán por defender la educación femenina.
"Tenía dos opciones, una era quedarme en silencio y esperar a que me mataran. La otra era hablar y luego que me mataran. Elegí la segunda", relató.
"No soy una voz solitaria, soy muchas. Soy Shazia, soy Kainat Riaz, soy Kainat Somro, soy Mezon, soy Amina. Soy 66 millones de niñas que están fuera de las escuelas", dijo en su discurso, en el que citó el Corán y recordó al activista estadounidense Martin Luther King y al sudafricano Nelson Mandela.
Por su parte, Satyarthi criticó en su discurso la cultura del "silencio" y de la "pasividad" y defendió globalizar la "compasión transformadora" para impulsar otra marcha mundial contra la explotación, la pobreza y la esclavitud infantil.
"Rechazo aceptar que el mundo sea tan pobre cuando sólo una semana del gasto global en armas es suficiente para llevar a todos los niños a las aulas", afirmó Satyarthi, quien ha liberado de la explotación a más de 80 mil niños.
"¿De quién son los niños que cosen pelotas sin haber jugado con ninguna? Son nuestros niños. ¿De quién son los niños que extraen piedras y minerales? Son nuestros niños. ¿De quién son los niños que cosechan cacao sin haber probado el sabor del chocolate? Todos son nuestros niños", afirmó.
La solemnidad del acto estuvo unos segundos en riesgo cuando después que los premiados recogieron su medalla y diploma, un joven, supuestamente acreditado como periodista, se acercó al estrado con una bandera mexicana. Fue retirado de forma inmediata por los servicios de seguridad.




